Los muretes de obra se han convertido en un elemento clave en el diseño de cuartos de baño modernos. Estos muros, ya sean a media altura o de suelo a techo, no solo aportan un valor estético, sino que también cumplen funciones prácticas que mejoran la organización y el confort del espacio.
Y para ahondar un poquito más en este tema y conocer acerca de los diferentes tipos y usos de muretes que conocemos, os traigo un post de la mano de Bathco, donde esta empresa, tan íntimamente vinculada al sector del baño, nos presenta una serie de opciones e ideas que nos pueden venir genial para separar diferentes ambientes en nuestros baños.
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Tipos de muretes de obra
1. Muretes a media altura: Este tipo de muretes suelen utilizarse para delimitar zonas específicas sin bloquear completamente la visión, creando una sensación de amplitud. Son ideales para separar el lavabo del inodoro o de la ducha, ofreciendo una divisoria funcional y decorativa.
2. Muretes verticales o de suelo a techo: Perfectos para crear divisiones más completas que aportan privacidad y definen mejor los espacios. Estos muros pueden instalarse entre la ducha y el inodoro o en cualquier lugar donde se desee una separación más contundente.
Uno de los usos más comunes de los muretes de obra es la organización del cuarto de baño en diferentes zonas. Al dividir el espacio de manera estratégica, se pueden separar claramente áreas como el lavabo, el inodoro y la ducha. Esto no solo mejora la funcionalidad, sino que también permite un mejor aprovechamiento del espacio disponible.
En muchos proyectos, los muretes de obra delimitan la zona de la ducha, sirviendo de soporte para paneles de cristal. Este diseño combina la privacidad del muro con la transparencia y ligereza visual del cristal, dando lugar a cabinas de ducha modernas y elegantes. Además, este tipo de configuración permite aprovechar al máximo el espacio disponible, adaptándose a las dimensiones del baño.
En este proyecto de Brakara Studio, el muro forma parte de la estructura de la ducha y del lavabo, maximizando el espacio disponible.
Uno de los grandes beneficios de los muretes de obra es la privacidad que aportan, especialmente en áreas como la ducha o el inodoro. Al introducir estas divisiones, es posible disfrutar de un espacio más íntimo sin renunciar a un diseño moderno y funcional.
· Muretes a media altura: Ideales para delimitar el lavabo, manteniendo una transición visual fluida entre las diferentes zonas del baño.














